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jueves, 12 de noviembre de 2009

martes, 22 de septiembre de 2009

FOTOS FESTIVAL DE POESÍA DE ROSARIO, TEXTOS DE CARTON 2009


Homero Pumarol leyendo sus poemas en el bar tercer mundo en el festival internacional de
poesía de Rosario, Argentina.


Homero Pumarol y su lectura


Homero Pumarol en el bar tercer mundo



Alan Mills leyendo poemas en el festival internacional de poesía de Rosario, Argentina


Alan Mills uno de los escritores de textos de cartón


Alan Mills posa orgulloso con su libro editado en textos de cartón


Stand de "textos de cartón" en el festival internacional de poesia de Rosario, Argentina


Los amigos de Eloisa Cartonera posando con sus libros


Andrés Nieva imaginando las nuevas ediciones

Andrés Nieva relajado en el festival de poesía de Rosario.

domingo, 13 de septiembre de 2009

FOTOS, TEXTOS DE CARTON 2009

Libros a punto de ser embalados para el Festival de Poesía de Rosario.

Verónica y Sergio que ayudaron a armar libros, posan alegres con el libro de Homero Pumarol.

Veronica y Sergio concentrados a más no poder!

Gillotina, acrílicos, canasto, termo, vaso, caja de kinder, etc.

Un posa botella de vino que aplasta unos cartones.

Cartones esperando ser libros.

El artista plástico Guillermo Goffré doblando cartones.

ALAN MILLS, UN PUEBLO QUE TODAVÍA NO EXISTE, (Textos en prosa, 2005-2009), TEXTOS DE CARTON 2009

Alan Mills. Guatemala, 1979.

Ha publicado los libros Los nombres ocultos (2002), Marca de agua (2005), Poemas sensibles (Praxis, México, 2005), Testamentofuturo (www.librosminimos.org, 2007), Síncopes (Literal, México: 2007; Zignos, Perú: 2007; Mandrágora Cartonera, Bolivia: 2007; Demónio Negro –portugués, francés, español-, Brasil: 2009; Piedra Santa –inglés, español-, Guatemala: 2009) y Trenes de Alta Velocidad (Santa Muerte Cartonera, México: 2009).

Participó en Les Belles Étrangères, del Centre National du Livre, en Francia, 2008; y del Salon du Livre d’Amérique Latine, Francia, 2009. Traduce del inglés, del francés y del portugués.


ALAN MILLS, UN PUEBLO QUE TODAVÍA NO EXISTE, (Textos en prosa, 2005-2009)

jueves, marzo 08, 2007


Hiperrealidad

El pinche frío, los vinos. En el diciembre recién pasado nos dimos gusto haciendo chistes así muy esnobs. No estábamos en París, pero Madrid se avenía. Existe Chueca, Lavapiés. El tema, la risa era Baudrillard. Armábamos esas conversaciones en que sólo dos, como mucho tres, logran reírse a todo chorro, puesto que se trata de una fila de bromas intervenidas por determinados acuerdos simbólicos, previamente fijados entre los carcajeantes. Suena raro, cierto, incluso para mí, que me reía. Esnobs, al fin de cuentas. Entre risa y risa, Baudrillard dejó de ser un pensador posmoderno francés y lo convertimos en una muletilla, lo dije, en un chiste. La onda va en que por alguna razón todo nos terminaba pareciendo “hiperreal”. La actitud de nuestra huracanada amiga, su promiscuidad (más simulada que concreta), el bombazo en Barajas, la fiesta de año nuevo y sus pavorrealísticos desfiles de ego, amores efímeros. Cuando alguien se ponía delirante con sus historias... sentenciábamos, simplemente decíamos: “Baudrillard”. De inmediato las risas, esas tontas carcajadas nuestras, y la cara de extrañamiento (que no de estreñimiento) de los no iniciados. Irremediablemente, funciona así el esnobismo. Distancia + códigos. + otras cositas. Depende del contexto, vaya. En este momento me estoy sonriendo, por cierto: estos asuntos privados, tan extraños. Sí, porque intuyo que todo esto a Uds. no les resultará chistoso, tendría que ser Cortázar para causar gracia con banalidades de tamaña calaña. O que mi historia en sí tuviera gracia. Creo que aquí deja de funcionar la anécdota, se siente, así que voy a cambiar un poco el tono de este texto. Perdón, Sr. Lector, al menos logré que llegara hasta aquí. Según el genial ensayo de Jean Baudrillard, titulado “La precesión de los simulacros”, la “hiperrealidad” consiste en una circunstancia donde “la simulación no corresponde a una referencia, a una sustancia, sino a la generación por modelos de algo real sin origen ni realidad”. En esa línea, el simulacro terminaría dominando todos los ámbitos de la realidad, hasta un punto donde lo real llega a ser el simulacro mismo. Los que vivimos por messenger, los que ponen su fe en el Hi5, los blogueros, entienden, a lo mejor de manera “osmótica”, de lo que trata el asunto. También, infiero, podría avisarnos de lo “hiperreal” una flaquísima modelo, la cual simularía una belleza fijada por un “modelo” establecido con anterioridad a ella y que se transformaría en su belleza real en la pasarela, desproveyéndola de su anterior cáscara de belleza originaria (sin maquillaje, sin anorexia, sin el vestido Prada). Su estado original caería bajo el peso de lo "hiperreal", por no ser la original una belleza simulada ni representada ante los flashes. Como decir que en el fondo respira un esqueleto de belleza originaria obliterado por Prada, pero que vive y respira a través de su mismo simulacro. Extreme make-over simboliza otro ejemplo muy a la mano, más eficaz y directo para los que tienen cable. Ya. Para qué negar que vivimos bajo toneladas de maquillaje, llámense palabras, llámense méritos. Llámese discurso. Poesía. Diríamos que la luz no nos corta la sombra, la genera. Entre espejos se vive y poco sabemos de reflejar, nos desfigura nuestra propia mirada. Aterrados, tiramos los espejos: vidrios, chayes, sangre por el piso. Corte. No sé por qué ahora mismo recordé que “modelo” en francés se dice “manequin”. Claro, un falso amigo. Talvez se me anuncia el necesario cambio de tono. La anécdota se vuelve a imponer, siempre hace falta aceitar esta escritura. Era Madrid, era diciembre, y la charada nos resultaba hilarante, la aplicábamos a cualesquiera casos, aún cuando la noción no cabía del todo. Muy sanos de tanto reír. “Baudrillard” en La Latina, “Baudrillard” en el bar “La soberbia”, “Baudrillard” por allá y “Baudrillard” por acuyá. Risas y más risas. Esnobismo puro, nueva adolescencia bizarra, exaltada por postgrados y pose. Entonces, ¿no era también simulada nuestra carcajada señaladora de la "hiperrealidad" que nos circundaba? ¿No era de alguna extraña manera "hiperreal" que dos personas se fabricaran un chiste tan rebuscado? Llegado aquí, dejo de sonreírme. Anécdota en off. Porque lo genial de “La precesión de los simulacros” no reside solamente en su alocada, nerviosa prosodia, en la arbitraria y concisa configuración de categorías particulares, sino en su terrible potencial visionario. Estamos hablando de un texto publicado en 1978, donde Jean Baudrillard prefiguró, de una afilada manera, esa realidad virtual que hoy (2007) es implacable, y que hoy asume y sustituye bastantes renglones de nuestra, cada vez más difusa,“realidad”. Esta cuarta dimensión, www.xyz.com. Sí. No estaré tan errado si digo que tales textos visionarios son los que estallan de capacidad para marcar una época, o varias, para definir duraderas sendas de pensamiento. Aún para los legos en filosofía, o en teoría crítica (donde, obvio, me incluyo), textos de esta laya resultan fundamentales. El Manifiesto del partido comunista, verbigracia, funcionó tanto, hizo tal mella, entre otras cosas, porque era visionario y creativo. Umberto Eco nos recuerda que iniciar un libro político con la frase “Un fantasma recorre Europa”, no puede ser más que una genialidad, sobre todo si tomamos en cuenta que en aquella época un fantasma era algo que todavía asustaba. Hoy no significa lo mismo, desde el filme Los cazafantasmas sabemos que las cosas han cambiado, y un fantasma más bien luce como algo pegajoso y verde. O blanco y simpático, para los que recuerdan a Casper. El capitalismo y Hollywood nos han quitado el miedo a los fantasmas. Nos dan otros. A ver: “fantasma” hoy sería nada más que el nick de alguien en Facebox. En plural sería el título de una novela de Palahniuk (donde por cierto, muchos personajes ejemplifican con soltura la mentada simulación de esta época). Cambia, todo cambia, Sr. Lector, Mercedes Sosa y Heráclito en karaoke dixit. Al mismo tiempo, califico de genial al traductor que cambió la palabra “europa” por la palabra “mundo” en la primera frase del Manifiesto. Brillante, útil alteración. Hyperlink retro: Voltaire sabía de la importancia del estilo para contar la Historia, para fijarla. Nos apuntó en su Diccionario Filosófico que el estilo de Tito Livio, su gravedad, su discreta elocuencia, eran a propósito de la majestad romana, que el estilo de Tácito servía para describir tiranos, que el de Dionisio de Halicarnaso para descubrir antigüedades. Por eso no es un detalle menor la prosa enervada de Baudrillard. Por eso nunca es menor el estilo (aunque tampoco, incautos, lo es todo). “Bien écrire c’est à la fois bien sentir, bien penser et bien dire” (Buffon, aunque se puede notar que lo tomé de The unquiet grave). Esnobismo puro, alors. Distancia + simulación. O digamos: “Disimular es fingir no tener lo que se tiene. Simular es fingir lo que no se tiene”, apuntaría el muerto. “El que simula ¿está o no está enfermo, contando con que tiene verdaderos síntomas?” Todo esto es muy confuso, lo acepto. No me culpen tanto, adiós sus piedras. Es extraño, pero sólo se teclea la palabra “Baudrillard” y uno empieza a escribir con ese tonito posmo que tanto nos espanta, o bien nos solivianta, a nosotros, tropicalísimos. Tristes tropiques, tristes. Afuera 31 tristes grados, pero hay buen viento. Sudor, adentro. Habría que conceder, por consecuencia, que para hablar de lo "hiperreal" en un entorno como el centroamericano, tendríamos que relacionar a los “niños reales” que mueren de hambre a cada hora, con la sincronización fotográfica que la cooperación y la caridad burguesa nos entrega en conspicuas exposiciones benéficas, por ejemplo. ¿Estos niños se vuelven reales porque los fotografiamos, al representar su presencia? ¿Si cae el árbol en el bosque y no lo escuchamos, es que el árbol no cayó? No busquemos respuestas, pérdida de tiempo, aquí la realidad se impone. Estos niños aparecen representados por sí mismos en los semáforos. Por su mero esqueleto y la llaga. Hyperlink: ¿no son las maras, su violencia, acaso, una profunda revancha de lo real, una manera brutal de decirnos “aquí estamos, no somos la imagen en el telediario, tocanos cabrón”? Qué fuerte. Las texturas barrocas y elocuentes del dolor nos investigan. La realidad parece un oscuro edificio de varios pisos y nos caemos. Ideas nomás, cosas complicadas de esta vida que invita al sueño. Anoche tuve uno, rarísimo, clarísimo, durmiendo en Antigua vino Epifanía. Sentía tanta paz, todo era tan “real”. No lo contaré. No aquí, el sueño. Conténtense con pensar en la Antigua Guatemala, que es una epifanía en sí misma. Aunque también, Baudrillard mediante, pensemos que la Antigua vendría siendo nada más una especie de simulacro del "glorioso pasado colonial", del potencial turístico de Guatemala, de “la belleza del país”. ¿Un montaje? “Baudrillard”, “Baudrillard” (rían los iniciados). Sí, es obvio que pasé a modo “Anécdota en on” sin avisar, y Uds. siguen sin encontrarme la gracia. Es que hoy desperté así, sin gracia, imaginando que si la Antigua Guatemala es la mejor ciudad para soñar, Madrid sería la mejor para vivir la noche, para emitir chistes malos acompañados de mojitos y cañas. Tapas. El Palacio de Gaviria para un remate a tono, estupefaciente. París sería, entonces y por derivación, el mejor lugar para que nazca un filósofo posmo (o postestructuralista, pues)... Pero esto último no es necesariamente cierto: Derrida nació en Argelia, Kristeva en Bulgaria, Guattari en Villeneuve-les-Sablons, Baudrillard nació en Reims. Y lo que ya no sé es dónde murió, pero Jean Baudrillard, Sr. Lector, está muerto. Desde ayer. ¿O estará que finge y se nos ríe desde el sueño? Ese bisnieto de Voltaire, primo de Derrida, hijo de Sartre y de Barthes. Pinches. No sé si lo dijo antes algún francés, pero E con qué nervio me lo escribe ahora: “No más risas Alan, la muerte, esa sí que no es ningún simulacro. Te abrazo desde París, llegué ayer, de Madrid. Ah, Rambeteau, qué barrio, se pasean unos negros y negras maravillosas.”.

Autor: Alan Mills. Género: Narrativa. Páginas: 68. Primera Edición Argentina: 50 ejemplares. Fecha: septiembre 2009. Precio: $15

Los libros se pueden conseguir en Llanto de Mudo Libros, Av. Colón 355, local 61, Galería Cinerama, Córdoba.

Ruben Libros, Dean Funes 163, local 1, Paseo Santa Catalina, Córdoba.

El Baul Libros, Ayacucho 319, Córdoba

Librería Del ciclista, en Barcelona Bar
Caseros 45. Córdoba

La Fábrica Espacio Cultural, Caseros 988, Córdoba

Pachamama, Argañaraz 22, Villa Crespo, Buenos Aires

El Nautiluz, Piedras 1205, casi esquina San Juan, San Telmo, Buenos Aires

También mandamos los libros por correo a todo el mundo.

jueves, 10 de septiembre de 2009

JUAN DICENT - MY UNCLE'S FIRST JEANS Y OTROS TÍOS, TEXTOS DE CARTON 2009


Datos de autor:

Juan Dicent, Bonao 1969. Reside en New York.

Obras publicadas:

Happy new year to you, Pequeñas Resistencias 4. Antología del Nuevo Cuento Norteamericano y Caribeño, Páginas de Espuma (España 2006).
Summertime, Santiago Arcos Editor (Argentina 2007)
Poeta en Animal Planet, Editorial Vox (Argentina2009)

Boy meets Bitch


Volverán las oscuras golondrinas, que se llaman de apellido Vitorino. Mi cerebro continúa confundiendo a Bécquer con Los Del Río. Mi mujer me dejó otra vez, esta vez me ha dolido más, se llevó a mi hija. “Emily no es tu hija”, fueron sus últimas palabras, dichas con odio, el propósito era herir, no informar.

¿Y qué si mi Emily no fue engendrada por uno de mis espermatozoides? Creo que ha sido lo mejor para el mundo, yo mismo no quiero unos genes como los míos contaminando a un ser especial y hermoso como mi Emily; soy muy feo, y los años han sido unos hijos de la gran puta conmigo, si mi fealdad sigue aumentando voy a tener que cobrar dos dólares para dejarme ver; pero aparte de esa superficialidad, tan importante para alguien tan profundo como Oscar Wilde, por dentro no soy bonito tampoco, mis pulmones parecen chicharrones y no puedo donar sangre por la hepatitis, la de los castos, no la de Pamela Anderson; además soy celoso, inseguro, chismoso, hablador, egoísta, yerbero diario, cocainómano de fin de semana, mal amigo, mal hermano, peor hijo, medio vago, y así las cosas. Pero me considero una buena persona.

Muchacho campo estudiar capital conoce Muchacha voz chillona; Muchacho y Muchacha desnudos leen Vallejo; Muchacha y Muchacho felices cinco años; Muchacha Nueva York y Muchacho esperando Muchacha; Muchacha regresa Novio Irlandés; Muchacha recorre playas país Novio Irlandés; Amigos dicen Muchacho vieron Muchacha manos Novio Irlandés lugares suyos; Vacaciones acaban Novio Irlandés dejando Muchacha otro mes isla; Muchacha busca Muchacho, y vuelve perro vómito...


dearfriend@hotmail



Loco, qué difícil se ha puesto chatear, con cien ventanitas abriéndose para que gente vieja sólo te hable con emoticons, además del sistema enviando virus de vicio. Te decía que estoy un poco triste. Dejame contarte todo, va a ser un poco largo y aburrido pero es que tengo que decírselo a alguien y tú sabes que con mi familia no se puede.


En octubre el hermano de Albertico me invitó a una fiesta donde su novio, ahí por Union Square. A mí me encantan esas fiestas de ricos en downtown, aparece de todo, hasta bartender, y de gratis. Llegué y el apartamento estaba full de gente. Pedí mi whisky y me acerqué a un grupito donde una dominicana con un culo escandalosísimo era la Merengue Queen de la noche, todos los hombres la deseaban y ella deseaba a todos los hombres. Tú sabes cómo son esas mujeres de allá, paragüevos coqueteando con todomundo para al final de la noche irse con un amigo gay a comerse un hot dog vegetariano por St Marks. A su lado, el extremo, una sueca, sobria y confiable y aburrida como un Volvo, sobrina de la rubia cantante de ABBA, además casi no hablaba inglés, mucho menos español, y parece que el sueco no es muy popular como segundo idioma. A su lado una rusa, digo, de Georgia (a esa gente no le gusta que le digan rusos después de la debacle-comunista-independencia-masacre-golpe de estado, es como si a los dominicanos nos hubiesen llamado haitianos a los 20 años de la independencia, bueno, en cualquier época), muy alta, con cuerpo de decatlonista, con un gusto por los enanos, no se me despegó en toda la noche; subía conmigo a fumar a la azotea, me buscaba los tragos, me levantó y me cargó hasta un taxi hacia su apartamento cuando me caí de boca sobre una mesa llena de vasos y botellas. Me gustaría decirte que puse en alto los colores de la bandera, pero no, el mito del latin lover caribeño fracasó conmigo; no bien ella me tiró a la cama y empezó a quitarse la ropa cuando yo rompí la primera regla para los Stand Up Comedy, digo, One Night Stand: me dormí en un lugar extraño corriendo el riesgo de despertar desnudo con las manos de un novio-esposo celoso estrangulándome...

Autor: Juan Dicent. Género: Narrativa. Páginas: 56. Primera Edición Argentina: 50 ejemplares. Fecha: septiembre 2009. Precio: $15

Los libros se pueden conseguir en Llanto de Mudo Libros, Av. Colón 355, local 61, Galería Cinerama, Córdoba.

Ruben Libros, Dean Funes 163, local 1, Paseo Santa Catalina, Córdoba.

El Baul Libros, Ayacucho 319, Córdoba

Librería del ciclista, Belgrano 891, Córdoba

La Fábrica Espacio Cultural, Caseros 988, Córdoba

Pachamama, Argañaraz 22, Villa Crespo, Buenos Aires

El Nautiluz, Piedras 1205, casi esquina San Juan, San Telmo, Buenos Aires

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jueves, 27 de agosto de 2009

ISRAEL MIRANDA SALAS, PALABRAS DE SABIDURÍA, TEXTOS DE CARTON 2009

Israel Miranda Salas (Méx. DF, 1974), estudió música en la Escuela Nacional de la UNAM. Fundador y Editor de la desaparecida revista independiente Directo al Cráneo. Diseñador gráfico y productor de arte y maquila discográfica. Libros publicados: Polaroids (2006), Palabras de Sabiduría (2007) y El Monstruo de arriba de la cama (2008).

Palabras de sabiduría 13 crónicas con taxistas del D.F.

I [Belleza y Dinero y Sexo]

Estaba en casa ignorando la televisión, fumando hierba para dormir tranquilo. Nunca me ha funcionado, pero hace mis pesadillas más atractivas. La primera vez soñé que me perseguía un tiburón fosforescente. Para morirse de risa. Debí prever algo así desde el principio, no se puede confiar en los consejos de alguien que cree tener una cucaracha cantante de opera oculta en un florero. Lo gracioso es que no canta nada mal, es sorprendente. Entonces.
Fumaba y mantenía el control apretado. Estrobo de rayos catódicos. Come compra adelgaza estírate la cara haz dinero ve a la playa maquíllate conduce estrella el cráneo de alguien contra la pared si es necesario roba huye de la policía entrégate al placer de ser tú en una casa nueva límpiate el culo suavemente invierte a plazos fijos emborráchate sin perder el estilo se bueno obediente todo está bien si sonríes constantemente sonó el teléfono. Dos veces.

-¿Qué haces?
-Nada… a punto de dormir.
-¿Por qué no vienes?
-Mmmm… a dónde.
-Al Dos Naciones.
-Voy para allá.

La conocí el viernes anterior en el Alicia, servía de guía a una pareja de franceses muy sonrientes. Bebimos un par de cervezas. Cuando los alegres galos se fueron a orinar nos escapamos. Fuimos a parar a un tugurio del centro. Reímos mucho y bebimos tal cantidad de alcohol que tuve qué llevarla casi a rastras a su casa, la cual encontramos de puro milagro. Puso música europea y se desnudó, se recostó sobre la cama y vomitó y se perdió. Dormí en la alfombra. Al día siguiente estaba tan apenada que no salió del baño. Me largué. Prometí no volver a involucrarme con tipas así. Rasqué mi lengua. Apagué el televisor. Me vestí. Una fumada reconfortablemente larga y salí...


II [No duermas con extraños]

A esas alturas ya me había liado a golpes con un periodista. Le dio por fastidiarme toda la noche, hasta que no hubo más remedio que dejarle la nariz lista para quirófano. Así que el asunto no marchaba bien en la Pandemónica y yo tenía ganas de seguir alcoholizándome. Hablé con un amigo dueño de un antro en el centro, sólo para asegurarme de que las cervezas serían altruistas y suficientes. Abordé un taxi.
-¿De fiesta joven?
-No sabemos hacer otra cosa Don.
-Pues tenga cuidado joven, ya ve que las cosas están re peligrosas.
-Siempre ha sido así, nada más que ahora hay más idiotas sueltos.
-Pues no se crea joven. ¿Le platico?

El Don parecía algo angustiado, así que lo dejé hablar.
-Pues resulta que el otro día que me habla un pariente. Mi cuñado. Bien espantado. Lo fui a ver a su casa y qué tienes, qué pasó. Y me dice llévame al hospital, creo que tengo algo mal. Pero por qué o qué. Y que se pone a llorar joven.
Pues qué pasó le dije, yo pensé, este cuate tiene cáncer o ya le cayó el sidral o no sé. Y me dice llorando no cuñado, todo por desmadroso. Pero pues ya suelta qué onda le digo. Ya preocupado.
-Es que ayer me fui de pedo y no le avisé a tu hermana, discúlpame cuñadito. Pero ya sabes cómo es esto, uno es cabrón y ni pedo… ……….. ………… ……….. …….. Pues llegué a un antrucho, ahí en Zacatecas e Insurgentes y empecé a chelear. Al poco rato se me acercó una ñora bastante bien. Y ¿cómo estás? ¿Por qué tan solito? Al rato ya estábamos jajaja jijiji. Y me dice ya me aburrí de cervezas, invítame a otro lado a tomar algo más fuerte ¿no? Me la llevé a una cantina y seguimos la fiesta. Ya medio pedos me dijo ¿vamos a mi casa? Y yo haciéndome pendejo ¿Cómo a qué o qué onda? Y qué me besa ¿No te imaginas? Ya estaba bien caliente, luego luego sentí cómo se me empezaba a parar cuñadito.
-Nada más hay un problemita- me dijo -Ahí está mi marido. Pero no te preocupes, es inválido, está en silla de ruedas desde hace diez años. El ya no puede… y pues… me da chance de salir a buscar quién me satisfaga. Lo único que me pide es que lo haga en la casa… para poder verme…
-Pos está medio enfermito tu galán, dulzura.
-Pues sí, pero es la única forma que él tiene de sentir que está conmigo. ¿Entonces qué, vamos? Te juro que no te vas arrepentir.
Al poco rato estábamos en su casa y efectivamente, ahí estaba su marido en silla de ruedas, con cara de apendejado. Entramos los tres a la recámara. Yo me sentía pues… raro ¿no? Cohibido. Nunca lo había hecho con público, y menos delante del esposo. Ella me besaba y me decía relájate, disfrútalo, pero nada, no se me paraba. Se agachó y me dijo ¿quieres que te la chupe? Y lo metió en su boca. Y el marido ahí y yo qué tranza. Pero ya sabes cómo es eso y la ñora aferrada, chupe y chupe hasta que me la paró. Se puso en la orilla de la cama de a perrito y se levantó el vestido. Se hizo la tanguita a un lado y Métemela papito. Y pues… Perdóname cuñadito pero ya sabes cómo es eso...

Autor: Israel Miranda Salas. Género: Narrativa. Páginas: 70. Primera Edición Argentina: 50 ejemplares. Fecha: Agosto 2009. Precio: $15

Los libros se pueden conseguir en Llanto de Mudo Libros, Av. Colón 355, local 61, Galería Cinerama, Córdoba.

Ruben Libros, Dean Funes 163, local 1, Paseo Santa Catalina, Córdoba.

El Baul Libros, Ayacucho 319, Córdoba

Librería Del ciclista, en Barcelona Bar
Caseros 45. Córdoba

La Fábrica Espacio Cultural, Caseros 988, Córdoba

Pachamama, Argañaraz 22, Villa Crespo, Buenos Aires

El Nautiluz, Piedras 1205, casi esquina San Juan, San Telmo, Buenos Aires

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domingo, 16 de agosto de 2009

CRISTINO BOGADO, CASI PARAWAYO, TEXTOS DE CARTON 2009


Prólogo

Punk desperezamiento

fue escrita en la –desde este impensable y redimido hoy-milagrosa década de los 90, exactamente en 1993, después del úniko viaje realmente prolongado ke he hecho: Un año sin blanca y dni en Sao Paulo. Fala de esa visita, hay un homenaje al amigo rapai hoy ya muerto, y de las cosas ke escuchábamos, fumábamos, chupábamos y leíamos. Es escritura free, post-sstronista, juvenil, ¡tenía 25 años!

El chongo de Roa Bastos

Es ya de la primera década del siglo xxi. Ojo, ke conste ke lo escribí antes de la muerte de nuestro héroe cultural, en 2003 probablemente, y no procuré ensañarme con el árbol kaído!
Usa el formato de los realitys, intenta coketear con el lenguaje del Popu, diario sensacionalista ke manipula el jopará inteligentemente, pero me salió muy sobrecargado, atiborrado de cultismos y neologismos chetos.Su fondo, si la tiene y se vislumbra en algún párrafo, es serio, la creación necesita de resistencias, destruir cual Bakunin literario, para ser.

Perro prole

Es del 2004, creo, primer fragmento de un proyecto narrativo más amplio, pero funciona bien como texto corto. Lo ke importa aká es el enviroment futurista de Asunción, la creación por resistencias en este caso tiene como blanco al Marx ke kiso liberarnos del capitalismo para esclavizarnos again a su planeta-taller! Humaniza a los animales con esa idea boluda, por eso lo he bakunizado en el epígrafe. El lenguaje es utilitario, por ende. Ríe de sí mismo, algunas veces. I envidia al perro cuando aún era libre.

Memorias de un joinzero

Empecé este texto allá por el 2000, pero la idea primera –contar tal cual aventuras ke he vivido- siguiendo la norma ke anonada siempre a mis interlocutores cuando lo proklamo: todo lo ke escribo es real (es decir, pasó, me pasó). Pero, las memorias son tan inverosímiles ke fui tejiendo mentira y verdad para equilibrar la fe del lector. Allí donde juro ke lo viví realmente seguro exagero o hiperbolizo, allí donde literaturizo, tal vez sea más sincero.
Abarca, según los ciclos autónomos, concéntricos y de racionalidades claramente distintas, los años ke viví emparejado, pero hago saltos cuántikos hacia aventuras cuyas traumas no son solo augurales o propiciatorias para mi oficio o destino literario sino como causas de virajes de conciencia en sus sucesivos mundos.

punk desperezamiento

Ha llegado a la tarde, un viernes cotidiano, un otoño falso, sin esperarlo nadie, sin imaginarlo nadie, con una bolsa voluminosa repleta de no se sabe qué, un cuerpo joven ini-dentificable, un cuerpo cargando una bolsa pesada, haciendo crujir con sus zapatos el ripio vulnerable, cruzando el barrio, de murmullos, hasta la casa del amigo, plantándose extranjero, palmeando zonzo, esperando un saludo familiar, un código tribal hace mucho olvidado, una risa, un grito, sorprendiendo con su cuerpo medio inclinado por la bolsa, trastrocando la sintaxis de su emoción, entorpeciendo la frase su asombro, per-turbando eventualmente ya las cervezas del padre, típico padre represor, padre ugly and bad kid

Ha llegado en pleno viernes laboral, a la tarde, bastante limpio con su camisa floreada y el vaquero no muy gastado, bastante decente a pesar de la pesada y voluminosa bolsa, no muy alto y el pelo largo y despeinado, cruzando el barrio con aire vencedor e ingenuo, mirando con detenimiento y ternura, como si no estuviera yendo a ningún lugar en particular, como si no se apurase, como si nadie lo molestara con una espera ansiosa, como si sólo fuera ojo y mirada y nadie fuera su fin ni tampoco su comienzo, como si ningún universo pudiera entrar en un cataclismo por culpa de sus distracciones, como si todo el tiempo que tardaba en cruzar el barrio no estuviera mirando sino soñando, como si fuera un hombre recién nacido y no un joven de más o menos veinte años, como si pareciera sordo y mudo y ciego pero al mismo tiempo energético decidido y vital, como si hubiera sido obnubilado por ese viernes veraniego y luminoso, como si fuera un niño que nunca había salido de casa, como si fuera un cuerpo sin alma, joven...

perro prole

"El trabajo humaniza"

Karl Marx

De carácter manso, movimientos suaves, casi como los de un gato, y, eso sí, vehemente en la expresión, con sus ladridos emergiendo viriles del gaznate y el atávico respingo de la cabeza para aproximarla al máximo hasta la luna invisible, así es mi perro.

Tengo que decir que, además de su amo (uno de sus amos), también soy su ‘chofer’. Los tiempos que corren exigen héroes a su altura. En ellos, necesariamente, a gente como yo le queda un papel muy secundario, el del amigo sin carácter que pregunta al Papel principal cómo le fue con la Dama, por ejemplo.

La faena rutinaria es más o menos como sigue: alguien llama a Empresas Huesos Hábiles S. R. L., y marca una cita a determinada hora del día. Generalmente, se trata de gente retirada, ex militares o policías y ex bancarios, pues estos reúnen los dos elementos básicos que forman la materia prima con la que trabaja mi perro: soledad, abandono por parte de los suyos, y dinero ahorrado en alguna caja de jubilación para tratar de paliarlo.

Mi hermanita atiende las llamadas mientras tararea algún hit de Kylie Minogue, anota las direcciones del potencial cliente, mira la agenda y confirma la hora exacta de la visita. Nosotros, mientras tanto, pasamos el rato despiojándonos el tedio en el ático infantil hasta que somos avisados por una alarma de bombero accionada por una cuerda, como las que se usan en los colectivos públicos. Puestos en pie, nos deslizamos como Batman y Robin por un tubo previamente engrasado, tomamos los datos y salimos a la calle. My sister aumenta entonces el volumen del toca-cintas, y eso es todo.

La calle tiene el aire detenido de los sueños pintados, pero sin sus mujeres desnudas, o la torpeza insomne de la resaca de la madrugada del domingo pa-teando la calle del Mercado 4, pero sin sus aromas a campo reducidos ahora en hatillos comerciables. El arnés de mi perro es la prolongación de su cautiverio, pero en versión noma-dizada, ambulante. El microclima del encierro perruno continúa, aunque sostenido por mis manos. La multi-plicidad de especies que confluyen en una especie de parche zoológico en mi perro proletario se me revela como en una intuición imbécil. Las pezuñas domesticadas en su ti-ti anodino e inofensivo tienen algo de chivo, el caucho de su hocico tiene el brillo del de los simios, el corte de pelo duro y enmarañado le cae sobre los ijares como ropaje de caballo durante un torneo medieval o de los de la caballería acorazada feudal, sus enormes ojazos de pasmo interminable son de inequívoco becerro... Una pléyade impresionante de especies se cruzan en su físico bestial, pequeños destellos engañosos o alucinados ondulan sobre la materia petisa y oscura de mi perro...


Autor: Cristino Bogado. Género: Narrativa. Páginas: 60. Primera Edición Argentina: 50 ejemplares. Fecha: Agosto 2009. Precio: $15

Los libros se pueden conseguir en Llanto de Mudo Libros, Av. Colón 355, local 61, Galería Cinerama, Córdoba.

Ruben Libros, Dean Funes 163, local 1, Paseo Santa Catalina, Córdoba.

El Baul Libros, Ayacucho 319, Córdoba

Librería Del ciclista, en Barcelona Bar
Caseros 45. Córdoba

La Fábrica Espacio Cultural, Caseros 988, Córdoba

Pachamama, Argañaraz 22, Villa Crespo, Buenos Aires

El Nautiluz, Piedras 1205, casi esquina San Juan, San Telmo, Buenos Aires

También mandamos los libros por correo a todo el mundo.

lunes, 27 de julio de 2009

MARCELO COHEN, EL FIN DE LA PALABRISTICA, TEXTOS DE CARTON 2009



En una situación de grandes apreturas generales surgió un sujeto que miraba hacia arriba. Sí. Bueno, sí. Es un planteo inicial firme y acertado pero muy insuficiente. Hacen falta algunas consideraciones. Apreturas significa no que no hubiese dinero sino que costaba moverse con soltura; que, aunque la comodidad de las casas permitiera soslayar por las noches cuánto se chocaba durante el día en la calle, estaba el límite cortante donde los últimos edificios daban la espalda al campo arruinado por encima de la Perimetral. También es cierto que en ciudad Ajania muchos miraban hacia arriba, la gran mayoría, porque a nivel de las caras la perspectiva era cortísima. Una incesante colisión múltiple de miradas que a cada segundo anunciaba un contacto de cuerpos, también múltiple, espasmódico pero sin cóleras. Un abarrotamiento apacible. Casi narcótico. Hay que tener en cuenta que todo esto sigue siendo igual, más o menos todo. Lo único diferente es que ahora está ese muerto interesante.

Nadie sabe en qué va a transformarse. Probablemente los procesos de la memoria abarrotada lo transformen en otra cosa que un muerto. Un objeto simbólico que pueda circular, digamos una imagen digital, una efigie, porque en Ajania no gustan los santuarios. No hay dónde ponerlos, y además para hacer un santuario habría que saber dónde fue la muerte. La muerte del hombre que miraba hacia arriba. Vale decir: que miraba hacia lo alto. Así queda mejor. Dentro de poco ni siquiera se va a saber si el tipo murió de veras. Siempre es así y con esto volvemos al comienzo. Que no se sepa siempre ha sido una condición del bienestar.

Ajania había olvidado sus mitos fundacionales con tal fuerza de voluntad que ya parecía una especie de inocencia. Textos de historia veraces, para qué negarlo, periódicamente podados de las primeras épocas en beneficio de una gran dedicación al desarrollo moderno. En esto no detenerse mucho. No consentir la idea de complot de poder. Se había dado naturalmente. Una inercia comunitaria. Aceleración cohesiva, aunque sin gran interés por el porvenir. Ni por el pasado. Chistes legendarios simpáticos, a lo sumo, sobre la llegada del conductor Aján a la isla en un bajel cachuzo, guiando una banda de desharrapados famélicos. Brutos, seguramente, tecnoatorrantes expulsados por la escasez de alguna isla de monocultivo, o desposeídos de trabajo por una reconversión industrial. Descendientes de inmigrantes varios: parece que eran diferentes entre sí a más no poder, como monotipos tocados por la luz para rehacer Algo después de un diluvio. Boat people. Ralea posproletaria. Es difícil concebir que pudieran considerarse elegidos. Pero la mitad de las islas del Delta tienen un cuento sobre el Diluvio o la Inundación Universal y unos justos que se salvan junto con una muestra elegida de la correspondiente fauna local. Nosotros también. Indescriptible la megalomanía de ciertas culturas. No extraña que se hayan retaceado de los libros esas fábulas para subnormales. Eso de que llegado a un sitio de nuestra isla Aján dio dos pasos al Este, dos al Sur, etcétera y copuló con una virgen anciana pero derramó parte de la semilla en una hoja de paliboque y la amasó mezclada con excremento. Suyo. El caso es que estaban como a dos días de marcha de la ribera. Más o menos en el centro de la isla, donde se interrumpen las lomas, hay una meseta enana. Parece que Aján plantó la torta envuelta en la tierra y dijo Aquí el lugar fecundo; el lema todavía se lee en el escudo de la ciudad.


Autor: Marcelo Cohen. Género: Narrativa. Páginas: 52. Primera Edición Argentina: 50 ejemplares. Fecha: Julio 2009. Precio: $15

Los libros se pueden conseguir en Llanto de Mudo Libros, Av. Colón 355, local 61, Galería Cinerama, Córdoba.

Ruben Libros, Dean Funes 163, local 1, Paseo Santa Catalina, Córdoba.

El Baul Libros, Ayacucho 319, Córdoba

Librería Del ciclista, en Barcelona Bar
Caseros 45. Córdoba

La Fábrica Espacio Cultural, Caseros 988, Córdoba

Pachamama, Argañaraz 22, Villa Crespo, Buenos Aires

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